
Artículo publicado en el periódico Reforma
Zimbabwe es el más infeliz; Dinamarca ocupa el primer lugar.
Ciudad de México.- Pese a los problemas cotidianos en el ámbito nacional, México es un país feliz pues ocupa el lugar número 18 en la Encuesta de Valores Mundiales, que está a cargo del Instituto de Investigación Social (ISR por su sigla en inglés) de la Universidad de Michigan y que mide el índice de felicidad en el orbe.
El País se ubica por arriba de naciones con economías prósperas como Noruega, lugar 19; Bélgica, 20, y Gran Bretaña ubicada en el sitio 21.
El resultado obtenido por México no varió mucho de la anterior encuesta, realizada en 2000, cuando el nivel de alegría fue calificado en 3.5. El punto más bajo de felicidad para los mexicanos se alcanzó en 1990, cuando se obtuvieron 2.9 puntos de los 4 máximos a alcanzar.
El primer lugar en la encuesta lo ostenta Dinamarca por razones como su democracia, su igualdad social y su entorno pacífico, según el equipo de investigadores que realizan el estudio.
La cercanía de México con Estados Unidos ya no es sólo geográfica sino también en la felicidad, pues los habitantes del vecino del Norte ocupan el lugar 16 en la tabla.
"Aunque en ningún caso es el país más feliz del mundo, desde una perspectiva global Estados Unidos parece bastante bien", apuntó Ron Inglehart, miembro del equipo de investigadores. "El país no sólo es próspero, tiene una calificación relativamente alta en igualdad de género, tolerancia de diversidad étnica y social, y tiene altos niveles de libertad política", añadió el científico.
Entre los latinoamericanos, Puerto Rico y Colombia son los más felices pues ocuparon el segundo y el tercer lugar.
Sin embargo, no todo es favorable pues Zimbabwe, desgarrado por conflictos políticos y sociales, ocupa el último lugar en la lista de un total de 97 naciones evaluadas.
En general, el mundo es cada vez más feliz, según la Encuesta Valores Mundiales, financiada por el Gobierno estadounidense y realizada de forma regular por el Instituto de Investigación Social (ISR por su sigla en inglés), una red mundial de científicos sociales.
La encuesta se realiza desde desde 1981 y se pregunta a más de 350 mil personas cuán felices son, usando dos preguntas: "Tomando en consideración todas las cosas ¿diría usted que es muy feliz, bastante feliz, no muy feliz, o no feliz totalmente?" y la segund apregunta es: "Tomando en consideración todas las cosas ¿cuán satisfecho está usted con su vida como un todo en el presente?".
Combinando las respuestas, el grupo de investigadores elaboraron un índice del bienestar que refleja tanto la felicidad como la satisfacción general con la vida. En 45 de los 52 países analizados desde el inicio del estudio se ha registrado un aumento de la felicidad desde 1981 hasta 2007.
"La mayor parte de la investigación previa ha sugerido que los niveles de felicidad son estables", dijo Inglehart. "Los acontecimientos importantes, como que uno gane la lotería o reciba la noticia de que tiene cáncer, pueden conducir a cambios de corto plazo pero en el largo plazo la mayor parte de la investigación previa sugiere que no importa qué ocurra o qué hagamos, los niveles básicos de felicidad son estables y realmente no cambian.
"Sospecho firmemente que hay una fuerte correlación entre la paz y la felicidad", dijo Ronald Inglehart, científico político del Instituto de Investigación Social de la Universidad de Michigan, que dirigió el trabajo. Además, indicó Ingelhart, hay una fuerte relación entre felicidad y democracia.
"En definitiva, el determinante más importante de la felicidad es la proporción en la que la gente tiene libertad de elección en cómo vivir su vida", concluyó el director del estudio.
jueves, 3 de julio de 2008
Es México lugar 18 entre países felices
martes, 1 de julio de 2008
Patrimonio Mundial

Columna publicada en el periódico Reforma
Por Homero Aridjis
No cabe duda, México es un país privilegiado. En la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO tenemos inscritos 27 sitios, de un total de 851 de "valor universal excepcional" en 141 naciones. Esta semana el Comité del Patrimonio Mundial, integrado por representantes de 21 países, sesionará en Quebec para considerar la inscripción de nuevos lugares. En 2007 México presentó los expedientes a la UNESCO de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca en la categoría de sitio natural, y a la ciudad de San Miguel de Allende junto con el Santuario de Jesús de Nazaret de Atotonilco como sitio cultural.
La migración de la mariposa monarca a las montañas centrales de México es un fenómeno natural extraordinario. Cientos de millones de mariposas vuelan entre 3 mil 500 a 4 mil 500 kilómetros a un lugar que nunca han conocido para pasar el invierno en un área tan reducida como son los bosques de oyamel en los estados de México y Michoacán, y luego emprenden el viaje de regreso hacia el norte. Creada en 1986 y ampliada en 2000, la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca es el único refugio para la población oriental de la mariposa monarca, y la sobrevivencia del lepidóptero depende de la conservación de sus bosques. Para combatir la tala ilegal, el presidente Felipe Calderón puso en marcha el programa "Cero Tolerancia", y se trabaja para lograr la participación de las comunidades locales en el ecoturismo y otros proyectos productivos.
La ciudad candidata fue fundada en 1542 por Fray Juan de San Miguel con el nombre de San Miguel el Grande, y se convirtió en parada importante en el Antiguo Camino Real. Se rebautizó en 1826 como San Miguel de Allende en honor del general Ignacio Allende, nativo muerto durante la guerra de Independencia. La propuesta cubre 64 manzanas del centro histórico de esta espléndida ciudad colonial, identificada como un lugar por excelencia del mestizaje típico de la Nueva España, además del Santuario de Jesús de Nazaret de Atotonilco, del siglo XVIII, que alberga los impresionantes frescos de Miguel Antonio Martínez de Pocasangre y sigue siendo la casa de ejercicios espirituales más grande del mundo.
Cuidar un sitio de la Lista del Patrimonio Mundial es una enorme responsabilidad para el país donde se encuentra, porque implica reconocer y cumplir con un marco jurídico y reglamentario, prohibir construcciones y asentamientos humanos que atenten contra la integridad del sitio, combatir y frenar actividades ilegales, controlar el turismo para que no tenga impactos negativos y destinar los recursos suficientes para lograr su adecuada protección y conservación.
Hay también una lista de Patrimonio Mundial en Peligro, donde entre los 30 sitios se encuentran las Islas Galápagos, seriamente amenazadas por el turismo masivo, la pesca ilegal, el incremento acelerado de la población humana y la proliferación de especies introducidas como cabras, puercos, vacas y plantas exóticas. Machu Picchu, otro lugar espectacular de América Latina, está a punto de entrar en esta lista por el turismo excesivo y por el crecimiento anárquico de Aguas Calientes, el pueblo más cercano. El Parque Nacional Virunga (República Democrática del Congo) aparece en la lista desde 1994, por el flujo de refugiados que se asientan en el parque, la milicia armada, la caza ilegal de animales y la desforestación. En 2007, se mataron 11 gorilas en Virunga, de un total de 750. El año pasado se quitó de la lista al Parque Nacional de los Everglades, llamado "el Río de hierba", tras 14 años de estar en la mira, pero sigue en riesgo por la urbanización, la contaminación y el cambio climático. La semana pasada se anunció que el mayor productor de azúcar de caña en Estados Unidos venderá su propiedad (292 millas cuadradas) dentro de los Everglades al estado de Florida para su restauración.
Según Julia Marton-Lefevre, de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, encargada de examinar los sitios naturales propuestos y los que están en riesgo, "en todo el mundo los sitios naturales del Patrimonio Mundial se enfrentan a siempre más amenazas. La minería, el turismo desenfrenado y el drástico declive de las poblaciones de vida silvestre están afectando estos sitios. La comunidad global tiene que hacer más para proteger estas áreas naturales sin precio".
Cuarenta y un países presentan candidaturas en Quebec (30 serán seleccionados). Los sitios son tan diversos como el Archipiélago de Socotra (Yemen), la montaña sagrada del taoísmo Sanqingshan, en China; las lagunas y los arrecifes coralinos de la Nueva Caledonia (Francia), la Catedral de León (Nicaragua), la Línea Ferroviaria de Kalka a Shimla (India), los conjuntos monásticos armenios del Azerbaiyán iraní, el centro histórico de Camagüey (Cuba), y el dominio del jefe Roi Mata (Vanuatu). En la UNESCO se ha concientizado a los miembros del comité sobre los valores únicos que representan la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca y San Miguel de Allende con el Santuario de Jesús de Nazaret de Atotonilco, sitios de valor universal que ostentan autenticidad e integridad. Entre los objetivos principales que incumben a los signatarios de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural (1972) son "garantizar una protección y una conservación eficaces" y reconocer que se trata de "un patrimonio universal en cuya protección la comunidad internacional entera tiene el deber de cooperar", respetando la soberanía nacional. En casos de necesidad, el Comité del Patrimonio Mundial presta asistencia, como pasó con el conjunto de templos Hindúes en Prambanan (Indonesia), dañado por el temblor de 2006.
México, por su cultura y su naturaleza, ocupa el primer lugar en América Latina en sitios reconocidos, y el séptimo a nivel mundial, empatado con India y Gran Bretaña. Vamos por dos más.
sábado, 28 de junio de 2008
El Expreso Teotihuacano, nuevo proyecto de transporte turístico

Publicado por la revista México Desconocido
Se trata de un nuevo sistema de comunicación entre la ciudad de México y la zona arqueológica que comenzaría a funcionar en el mes de noviembre, con un costo por viaje de $ 250 a $ 450.
Un tranvía de origen estadounidense cuyo funcionamiento estuvo vigente a principios del siglo XX podría convertirse en el nuevo medio de transporte turístico entre la ciudad de México y la zona arqueológica de Teotihuacan, de acuerdo con estimaciones realizadas por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Valle de México y la empresa Ferro Valle.
La idea original plantea la inversión de US$ 6 millones en la construcción de una estación que se ubicaría en la colonia Polanco de la ciudad de México, así como en la remodelación de la vieja estación de trenes de Teotihuacan. El presupuesto incluiría también la habilitación de 15 vagones con capacidad para 70 pasajeros con aire acondicionado, sanitarios y sistema de entretenimiento para niños.
Solo 12 de sus 15 vagones serán destinados para los pasajeros, ya que también habrá un coche comedor, otro coche bar y un vagón especial para niños, con juegos interactivos y todo tipo de entretenimiento. Asimismo, a bordo habrá una tienda de souvenirs y artesanías.
Se espera que la puesta en funciones de este proyecto comience en noviembre de este año, de tal modo que coincida con la celebración del centenario de la Revolución Mexicana y con los primeros cien años de la estación de ferrocarriles de Teotihuacan, la cual fue inaugurada por Porfirio Díaz en 1910.
miércoles, 25 de junio de 2008
De Tepito a Tepisur
Papá hizo menor mi ignorancia por accidente. Un día le escuché pronunciar Tepito en una conversación y, viniendo de labios de mi progenitor, no podía tratarse de una palabrota, así que me animé a preguntarle sobre el significado de la misma, aunque confieso que estuve a punto de recetarle un vamos a Tecojorita, por llevado.
Papá me contó del barrio bravo; del tiangius donde se comerciaba fayuca; de su relación con el Atlante, el equipo de pueblo; de sus personajes como el boxeador Rubén “Púas” Olivares, y terminó diciéndome que yo no tenía nada que hacer por ahí. Mi instinto, siempre superior a mi parte racional, supo que algún día pisaríamos esos rumbos.
Ya adolescente vi la película Chin Chin El Teporocho, dirigida por Gabriel Retes y basada en la novela homónima de Armando Ramírez, donde se retrata al barrio de Tepito durante la década de los 60. Tuve que leer la novela para saciar el morbo despertado por el filme y luego atreverme a conocer el barrio en vivo y a todo color. Ahora que, el motivo real, además de la curiosidad, era mi interés en la compra de discos de rock, pues como es sabido, a inicios de los 80 los conciertos y la música de este género entraban con cuentagotas a México. Un cuate me platicó que en Tepis vendían música de todo: Led Zepillín, Jetrho Tull, Pink Floyd, Yes, Alan Parson, The Who y una bola más de rockeros, así que hicimos la peregrinación a ese Sodoma y Gomorra de la capital, en busca de música y playeras que le contaran a los otros de la secu, de que lado mascaba la iguana.
“Yumbina... tinta china... huevos de caguama!”; gritaban a todo pulmón jóvenes que recorrían el tianguis portando su mercancía en un carrito de supermercado. Y todo era barato; bueno, casi todo, menos los discos que fuimos a comprar porque entonces todavía no existía la piratería y los cidís formaban parte de un mundo futurista apenas descrito en Stars Wars. Así que a caerle con los ahorros porque los acetatos eran producto de importación y no se conseguían por ningún otro lado, a menos que uno se lanzara a Hip 70 y pagara casi el doble.
Además de los LP’s, uno podía hacerse de unos Converse de lona originales, nada de copias pirata. Luego hubo mayor variedad y el bachillerato exigía Vans, Reebok, Nike y jeans, esos sí de dudosa reputación, de preferencia Levi’s, jamás Sergio Valente, Gloria Vanderbilt u otros con nombre de estética para señoritas.
Pasado un tiempo, mi gusto por el heavy mezcal tuvo el agrado de saciarse en Discolandia, Aurrerá y Sangrons. El rock es cultura y deja más que la agricultura había incursionado al imperio de la industria discográfica en México y las expediciones a Tepis cesaron, sobre todo porque los últimos Vans que compré, color verde agua, recuerdo muy bien, fueron a parar a pies ajenos. Apenas habíamos dejado el tianguis y enfilado hacia el Zócalo cuando zas, cinco-seis tepiteños menores de edad pero mayores en mañas, nos dieron alcance y se apropiaron de mis tenis, lo del pasaje y el vestido de jarocha que un amigo había comprado en la Lagunilla para que su hermanita bailara el 10 de mayo.
Regresé a Tepito muchos años después; el tianguis había cambiado visiblemente y el popular apócope Tepis había sido sustituido por Tepisur, para darle catego al comercio ante la llegada de los grandes shopping centers. Cuestiones de mercadotecnia. Pero mi visita ya no era en calidad de consumista, en ese entonces estaba preparando un proyecto con niños de distintos puntos de la República, y en la Ciudad de México el destino me llevó de regreso al popular barrio de la Colonia Morelos. Así conviví brevemente con los impulsores de la revista local Desde el zahuán, y con un grupo de artistas plásticos que, agrupados bajo el emblemático nombre de Los Olvidados, tenían como objetivo trabajar con infantes para estimularlos creativamente y así evitar que ingresaran a las filas de la delincuencia, la drogadicción y la nada.
Los Olvidados contaban con mucho optimismo y escasos recursos para su labor, sabían que la batalla estaba casi perdida pero se negaban a tirar la toalla. La fayuca cedió el paso a la piratería, el tráfico de armas y el narcotráfico. Los dividendos de las nuevas actividades tepitenses permitieron su consolidación de tal manera que, cuando las autoridades por fin quisieron intervenir, fueron recibidas por los locales a punta de bala. La feroz reyerta no fue una muestra representativa del alma que caracterizó al barrio bravo de antaño, sino al emporio del crimen organizado que hoy se encomienda a la Santa Muerte, cuyo culto es aún mayor en norte del país, donde también se venera a Jesús Malverde, el Santo de los Narcos.
Afortunadamente no todo es desolador en el barrio, ahí están sus escritores, sus cronistas, el grupo teatral Tepito Arte Acá, la porra del Aclante, Los Olvidados, sus boxeadores y hasta Cuauhtémoc Blanco, excelente futbolista y golpeador de mujeres.
lunes, 23 de junio de 2008
El barrio que venera a la Santa Muerte
Reportaje publicado por el diario El País de España
Por Francesc Relea
Bienvenidos a Tepito, en el centro de México DF. Uno de los barrios más peligrosos de América. Bautizado como “fábrica de delincuentes”. Una explosiva mezcla de contrabandistas, ‘narcos’ y comerciantes piratas con algo en común: su culto a una Virgen calavera.
Aquellos que no conocen Tepito no conocen México, dicen con orgullo los vecinos del barrio más bravo del país. Los tepiteños se revuelven contra la maldición de vivir en el territorio más peligroso, reducto del narcomenudeo (tráfico de droga), la fayuca (contrabando), los tianguis (mercado ambulante) y la piratería (venta de mercancía falsificada). En Tepito es posible comprar de todo. Desde marihuana y cocaína hasta un fusil AK-47, el arma más usada por los sicarios. Y por supuesto, todo tipo de productos de dudosa procedencia, ropa, complementos, películas en DVD, discos compactos… Sólo es cuestión de precio. Todo ocurre en pleno centro de la gigantesca capital mexicana, a 15 minutos del Zócalo, el corazón de la ciudad.
Las incursiones de la policía en el barrio suelen degenerar en batallas campales. La última fue el 22 de abril y duró hasta altas horas de la madrugada. Medio millar de agentes se incautaron de 150 toneladas de perfumes de contrabando, pero para lograr su objetivo tuvieron que doblegar la tenaz resistencia de grupos de jóvenes que quemaron vehículos y levantaron barricadas.
Una de las primeras medidas del jefe de Gobierno (alcalde) de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard, en febrero de 2007, fue la expropiación de un predio de Tepito conocido como El 40, que culminó con un espectacular operativo policial para desalojar y demoler 144 viviendas. Según las autoridades, era el mayor centro de distribución de droga, donde se comercializaba diariamente más de media tonelada de marihuana y entre siete y ocho kilos de cocaína, es decir, el 10% de la droga que se distribuye a escala minorista en la Ciudad de México.
El alcalde destaca la importancia de la cultura popular que genera un barrio tradicional y con historia propia como Tepito. Pero no minimiza su cara más negra. De los 38.000 habitantes, unos mil están presos. Si se añaden los que han pasado por la cárcel, la cifra es alarmante. “La densidad de criminalidad es muy elevada”, dice Marcelo Ebrard, que no duda en calificar Tepito de fábrica de delincuentes.
“No somos la lacra de la sociedad”, replica con mala cara Alfonso Hernández, cronista de Tepito y director del Centro de Estudios Tepiteños. Aquí nació hace 63 años Hernández, quien no tiene título académico y dice ejercer la profesión de hojalatero social. En su oficina de la calle Granaditas, rodeada de puestos de venta ambulante, habla animadamente del barrio que “mejor ha resistido la embestida de la modernización urbana a la hora de implantar nuevos patrones en las costumbres”.
El cronista ha escrito sobre la supervivencia del barrio en estos términos: “En la historia de la ciudad, Tepito lo ha sido todo. Barrio indígena y arrabal colonial, abrevadero cultural de los chilangos, semillero de campeones, atracadero urbano de barcos, ropero de pobres, lupanar metropolitano, tianguis y tendajón de sobrinas, refaccionaria automotriz de gabachas y europeas usadas. Reciclador de conciencias e inconsciencias, tendedero existencial de propios y extraños”.
Hay que remontarse a tiempos prehispánicos para encontrar los orígenes de Tepito y de la fuerza y bravura de sus moradores. Aquí se atrincheró Cuauhtémoc, el último rey azteca, 93 días durante el sitio de Tenochtitlán, en una feroz resistencia a las tropas de Hernán Cortés. “Fuimos el primer barrio que empezó a defender su solar nativo con un discurso artístico y cultural”, explica Hernández.
Un recorrido por las 50 manzanas de Tepito da la razón a Fernando César Ramírez, creador de la revista Desde el Zaguán y de varios proyectos culturales, que escribió: “El tianguis se ha tragado todo”. Aceras y calzadas de calles enteras desaparecen bajo el colorido de los toldos que cubren los innumerables puestos de venta ambulante. Tepito no es lo que era. El barrio ha cambiado radicalmente, dicen los más viejos del lugar cuando recuerdan con nostalgia las cantinas, cines, tiendas, tlapalerías y fondas que ya no están. El comercio informal tiene la culpa de su desaparición. Calles, plazas, viviendas y comercios son ahora “bodegas”, almacenes para guardar mercadería. “Ha llegado de distintas partes gente extraña que se ha adueñado del lugar del tepiteño en el comercio, en sus casas y en liderar a su gente”, dice Alfonso Hernández.
Ocultos dentro del laberinto casi impenetrable de los tianguis hay “laboratorios” de falsificación de discos compactos y DVD. Hemos entrado en las entrañas de la piratería, convertida en amortiguador social por la sociedad del espectáculo. Se trata de vender equipos de audio y vídeo baratos para tranquilizar al personal. Se fomentan consumidores compulsivos, después ya veremos qué hacemos con ellos. “La piratería es otra droga”, esgrime el cronista de Tepito. “El objetivo es que la gente deje de ser pueblo y se convierta en público consumidor”. Se abarata el mercado, donde las ganancias son en centavos.
Cada miércoles, la calle de Tenochtitlán se convierte en un mercadillo de ropa a peso. Una camisa, un pantalón, una falda o una chaqueta se venden a un peso (0,06 céntimos de euro). Un par de zapatos cuesta tres pesos (0,17 céntimos). Los compradores rebuscan entre montañas de ropa usada, limpia y, en algunos casos, de marca. Arnulfo Rosas tiene un puesto de venta en este ropero de los pobres. Desde hace 19 años compra ropa de segunda mano en grandes cantidades a los ayateros, que la consiguen en colonias de clase media y baja a cambio de loza o cristalería. Es uno de los oficios más antiguos de Tepito, en vías de extinción.
En un almacén cercano está la zona de los salderos. Aquí, ropa y zapatos de temporadas anteriores se venden a menos de la mitad del precio original. Las zapatillas de deporte están rebajadas de 500 a 250 pesos. Carlos Hernández, secretario general de la zona saldera, explica que la clientela viene de todas partes de la ciudad. “Somos un regulador del mercado entre Santa Fe (zona de alto poder adquisitivo) y Tepito”, comenta. Los salderos y los vendedores de ropa a peso son elementos residuales de lo que un día fue el barrio, cuando vivía de comercializar cueros, prendas de vestir y utensilios usados, para convertirse en un centro de distribución de piratería y estupefacientes. La entrada de la fayuca, hace 60 años, alteró el paisaje radicalmente.
Hasta aquí la descripción del barrio más controvertido de México, el más chilango y el más bravo de todos. Es hora de hablar de sus gentes. El fotógrafo Francisco Mata ha retratado a una amplia representación de tepiteños, que por primera vez salen a la luz para mostrar sus rostros, atuendos, tatuajes, cicatrices, costumbres y hablarnos de sueños y preocupaciones. Viven en las entrañas del barrio, y desde las páginas del libro Tepito ¡bravo el barrio! ayudan a comprender con sus rostros y sus palabras lo que se cuece hoy en Tepito. Hemos ido en busca de algunos de ellos.
“Me siento muy orgulloso de tatuar a gente que ha hecho historia en Tepito. Han pasado de todo, buenos o malos, de todo he tatuado”. José Luis Peña Jaramillo, de 48 años, conocido como El Socio Tatuador, ha dejado su huella en la piel de más de 20.000 personas. “En Tepito he hecho la gran mayoría de tatuajes. He enseñado a muchos que se fueron a trabajar a otras partes de la república. Soy uno de los pioneros en México y fui el primero que trajo al Distrito Federal máquinas profesionales y pigmentos de color”.
Todo empezó en California, donde pasó la adolescencia y parte de la juventud. Era un muchacho de 10 años cuando se hizo el primer tatuaje con unos amigos: una hoja de marihuana. No tuvo una vida fácil en Estados Unidos. Se metió en problemas –delitos graves, dice– que le llevaron a la cárcel, y tiene vetada la entrada en aquel país. Tiene un hijo soldado que acaba de regresar de Irak. Desde los 20 años vive en Tepito. “Es un país dentro de México”. “Hay centroamericanos y de todas partes de la república. Es difícil describir Tepito en pocas palabras. Puedes encontrar desde prostitución, droga y asesinatos hasta los intelectuales que han resaltado en muchas cosas”.
El Socio Tatuador opina que es exagerado decir que es el barrio más peligroso del mundo. “Nueva York tiene unos barrios… Y Los Ángeles, Chicago. Y España. Sí siento que es el más peligroso de México. Ha superado a un barrio de la ciudad de Tijuana, pegado a la frontera”.
José Luis Ponce de León, 49 años, posa pacientemente para el fotógrafo. Muestra orgulloso su cuerpo, decorado en un 90% con motivos orientales, prehispánicos y de la cultura de Estados Unidos. Es el hombre más tatuado de América Latina, desde Tijuana hasta la Patagonia, según sus datos, y vive en Tepito. Sólo le queda el rostro sin tatuar. No por mucho tiempo. “No me interesa lo que opine la gente”, advierte. “Siempre he dicho que voy a tatuarme al cien por cien. Sé que en México no está bien visto. Pero cuando ya te conocen y empiezas a platicar con la gente, se rompe el hielo. Que alguien tenga algún tatuaje no tiene que ver con si es buena o mala persona. No he cometido ningún delito y estoy todo tatuado”.
Cuenta que “desde chavo” tenía la idea de tatuarse. Era muy difícil, porque el padre, de formación militar, no estaba dispuesto a permitirlo y lo sacó del barrio. “Cuando regresé a Tepito busqué a un tatuado, hasta que encontré al Socio. Le platiqué mi idea, y de ahí a la fecha ha sido el único que me ha tatuado. Desde hace más de 10 años, cada sábado, un tatuaje”. ¿No hay que dejar descansar la piel? “Pues sí, pero si me hacía un tatuaje en el brazo, luego me lo hacía en la espalda, o en la pierna, y así iba por diferentes partes”.
José Luis Ponce estudió periodismo y trabajó como locutor en radionovelas y doblajes. Está decidido a dejarlo todo por el tatuaje, su pasión. “Voy a agarrar mi equipo, mochila al hombro, y empezar a viajar, tatuando. Hasta donde llegue”.
En los últimos tiempos, Tepito ha suscitado el interés de antropólogos sociales, investigadores, devotos, impostores y curiosos de diverso pelaje. Y no por la violencia, el narcotráfico o la piratería, sino por el culto a la Santa Muerte, que crece día a día. A la postre, es otro motivo para excomulgar el barrio desde las mentes biempensantes.
El primer martes de cada mes, miles de personas se concentran en la Calle 12, entre Mineros y Panaderos. Llegan desde distintos rincones de la Ciudad de México y alrededores para rezar el rosario ante la Santa Muerte. A las siete de la tarde, la cola es interminable. “Sean breves, por favor. Sólo entrar y salir”, se desgañita doña Queta, la maestra de ceremonias, entre música de mariachis y consignas más propias de una manifestación que de una celebración religiosa. “Se siente, se siente, la santa está presente”. Los fieles llegan hasta el altar de la Santa Muerte, tocan el vidrio, se santiguan y dan media vuelta. El escenario está repleto de imágenes e iconos de la Santa Muerte, y de ofrendas como flores, velas y botellas de tequila y whisky.
Centenares de manifestantes ataviados con tatuajes, medallas, escapularios con una calavera, o transportando la imagen de la muerte desfilan como si se tratara de la Virgen de Guadalupe en una procesión de Semana Santa. La devoción a la Santa Muerte ha adquirido notoriedad en diversos puntos de México, donde la imagen permanecía oculta en hogares, pueblos e, incluso, algunas iglesias. Los detractores identifican a estos devotos con el mundo del crimen, y es cierto que narcos, políticos y delincuentes rinden culto a la Santa Muerte porque, a fin de cuentas, “no juzga a nadie”. En Tepito hay de todo. Entre los devotos de la Santa Muerte puede haber desde la señora que reza por la salud de su hijo gravemente enfermo, hasta el tipo que la víspera de cometer un delito pide ayuda a la Santa Muerte para que todo le salga bien. El escritor Homero Aridjis, estudioso del fenómeno, describe la veneración a la Santa Muerte como “un sincretismo de la tradición religiosa europea que llegó a México con los españoles, o sea, la tradición cristiana, con los cultos mexicanos a la muerte”.
Algunos de los asistentes rocían el ambiente con aerosoles. “Abre camino” para darle “buenas vibras a la santa”. Chamanes improvisados limpian con humo de puros habanos la imagen de la Santa Muerte. No faltan a la fiesta jóvenes mareros (pandilleros), tatuados, colocados con cerveza, marihuana, pegamento y otras sustancias poco recomendables. Hay buenos y malos. Algunos, muy mal carados. Todos con la santa. “Le debemos un respeto”.
Está a punto de empezar la misa y doña Queta anima al personal: “Alabí, alabá, alabim, bomba. La santa, la santa, ra, ra, ra”. El oficiante pide permiso a Dios “para invocar a la Santísima Muerte, nuestra niña blanca”. “Santísima Muerte, quita todas las envidias, trae la luz para los malos espíritus…”. Los asistentes repiten la plegaria. Piden también por “los hermanos que están en cárceles y presidios, que son muchos”.
Enriqueta Romero, doña Queta, de 62 años, madre de siete hijos, con 58 nietos y 18 bisnietos, puso el primer altar a la Santa Muerte en Tepito hace siete años. Ahora hay unos 1.500 en toda la Ciudad de México, especialmente en colonias como Iztapalapa e Itztacalco. “Soy devota de la Santa Muerte desde hace 49 años. Para mí, es un rayo de luz muy grande. Claro, que te voy a decir una cosa: primero Dios y después la Santa Muerte”, dice en su declaración de principios. ¿Y la Virgen de Guadalupe? ¿Es compatible con la Santa Muerte? “Para mí, sí. Yo salgo mucho a la calle, voy al centro, y soy de las que si veo una iglesia, entro y le doy gracias a Dios por todo lo que me ha dado. Y luego veo a la Virgen de Guadalupe y veo a San Juditas, y les doy gracias. Y llego a mi casa y visito a mi niña y le digo: ‘Ya llegué, bonita”. La relación con los narcos no es ninguna leyenda, confirma doña Queta. “Ellos creen en la Santa Muerte. Nadie les quita su derecho a creer en algo, para lo bueno y para lo malo. Todos podemos creer en ella, todos”.
El Tirantes. Arturo Ayala Plascencia, de 57 años, es uno de los personajes genuinos de Tepito. Suele vestir el clásico pachuco –traje de solapa ancha y pantalón holgado–, con camisas vistosas y tirantes, que hacen honor a su apodo. “Me molesta que la gente se arregle sólo cuando va ir a un baile. No debe ser así, por el simple hecho de que la gente siempre te ve. Por eso a mí me gusta estar siempre presentable, siempre bien vestido”.
El Tirantes se siente “muy orgulloso de haber nacido en la Rinconada, que está justamente a un costado de la iglesia de San Francisco de Asís. Y ese sitio está considerado el lugar de origen de Tepito”. “Yo soy comerciante, hermano, vivo del comercio. Fíjate, que, bendito sea Dios, mi mamá tenía un puesto de legumbres en el mercado de Tepito”. Una vida ajustada hasta que irrumpió la fayuca (contrabando). “Afortunadamente, a los 20 años me hice fayuquero y pude sacar a mis nueve hermanos del mercado. Ahora son unos prósperos fayuqueros”. Hoy todavía mantiene su puesto en el mercado, donde vende discos “de pasta”. ¿La piratería ha desplazado al contrabando? “Lo que pasa es que incursionaron los coreanos, los panameños, los chinos… Tepito se convirtió en internacional. ¡Pues sí, hermano!”.
El Mago. Cada día a la hora del almuerzo, un tipo alto y delgado, con una cola de caballo interminable y una baraja de cartas en la mano, recorre las mesas del Correo Español, uno de los restaurantes más clásicos de Tepito. Es Carlos Suárez del Solar, más conocido como El Mago. Estudiaba diseño industrial en la Universidad Iberoamericana hasta que lo dejó por la prestidigitación, la cartomancia y la hipnosis. “Son tres ramas que he ejercido profesionalmente durante 49 años”. “La vida nos va colocando en oportunidades y uno las toma o las deja. A mí me puso en mi verdadera vocación”.
Madraque fue su maestro y guía, que le impulsó a dejarlo todo por la magia. Eso fue en 1959. Hasta hoy. ¿Qué es la magia? “La magia existe y no existe. Está en cualquier persona, y la puede traer uno. La gente no comprende lo que son los trucos con las cartas, pero es habilidad manual. El día a día es un truco, el salir adelante. Me fascina cómo se sorprende la gente. Después de 49 años me sigue encantando lo que hago, asombrar a la gente. La mía es una profesión muy sui géneris que me ha recompensando muy bien.
El Mago lleva 12 años en el barrio. Cuando le contrataron no creían que aguantaría más de tres meses. “Me gusta la gente de Tepito. Los oriundos de aquí son gente excelente. Desgraciadamente, la mala publicidad de los medios mancha este concepto, por todo lo que hay, por todo lo que rodea. Han satanizado Tepito por el narcomenudeo y porque había que elegir un lugar para el discurso del día a día de los políticos. Le tocó a Tepito”.
La fuerte tradición del boxeo y la lucha libre en Tepito tiene que ver con el origen del barrio, estrechamente vinculado con el comercio de artículos usados y robados. “Con una vida así hay que ser bueno para los golpes”, dice en el frontón Las Águilas Octavio, El Famoso, Gómez, “y empiezan a surgir los gimnasios”. Muchos de los boxeadores eran pequeños delincuentes. Hay un gran respeto a los boxeadores, sobre todo a los ídolos y campeones. Con el tiempo, viene una etapa de cambio en el comercio urbano. Entra la mercancía ilegal y se infiltran los narcomenudistas.
El Famoso Gómez lo tiene claro: “La droga es el mayor problema de Tepito y de otros barrios de México”. Empezó a boxear en 1955. Sus ídolos eran Raúl Macías, que llegó a campeón del mundo de los pesos gallo en los años cincuenta, y José Medel, campeón en los años sesenta. “Tuve un buen profesor, me hizo estrella del boxeo”. Peleó en tres categorías y derrotó a campeones como Rafael Herrera. Cuando colgó los guantes se dedicó a la farándula, fue actor de teatro y cine. Ahora tiene unos 20 alumnos en el gimnasio, pero “ninguno con madera de campeón; es tan difícil como encontrar un policía honesto en México”. Un jefecillo del mundo de la droga llamó un día al Famoso Gómez. “Pretendía que sacara a los chavos (muchachos) del gimnasio. Quieren que en Tepito sólo tengamos fama de la mala, no de la buena”.
En el Gimnasio Morelos, varias chicas entrenan para ser campeonas algún día. Un cartel del Consejo Mundial de Boxeo colgado en una pared advierte: “Cuidado con las drogas”. Alma González Torres, de 43 años, le pega duro al saco de entrenamiento. “Hace 10 años vine aquí por primera vez con un hijo, para que entrenara y supiera lo que es la disciplina. José Medel era uno de los profesores”. Alma ha peleado 14 combates y quiere entrenar a otras chicas. Todo un desafío en un barrio duro y complicado. “Hay redadas constantemente, la policía nos desaloja el deportivo. Los jóvenes se alejan del boxeo, sólo piensan en la parranda y los desmanes, y se vacían los gimnasios”.
Ubicado en el segundo perímetro del centro histórico, Tepito bordea el corredor turístico catedral-basílica y corre el riesgo de ser presa de la especulación inmobiliaria. Una exposición sobre el barrio lleva por título: Tepito, quieto como un resorte, pero listo como una cerilla. Es un refugio de delincuentes, sí, y también de la creatividad, donde se recicla el lenguaje, el pensamiento y los objetos usados. Aquí se puede conseguir de todo, pero se paga más caro que en ninguna otra parte el impuesto a la ingenuidad.
jueves, 19 de junio de 2008
Endurece UE la política antindocumentados

Artículo publicado en el diario La Jornada
Por Armando G. Tejeda (Corresponsal)
Madrid, 18 de junio. El Parlamento Europeo aprobó sin modificaciones la Directiva Retorno, que afectará a todos los inmigrantes sin papeles en cualquier país de la Unión Europea (UE), toda vez que permite la privación de su libertad hasta por 18 meses sin proceso jurídico mientras se tramita su expulsión; además, amplía a cinco años la prohibición para volver a Europa y permite la expulsión de menores sin familia.
Estas medidas, que deberán adoptar los 27 países que integran el bloque europeos con el objetivo de homogeneizar su estrategia frente a lo que denominan “inmigración ilegal”, deberán entrar en vigor en un plazo de dos años y afectarán a ocho millones de personas, de las cuales más de 30 por ciento proceden de América Latina, además de África y Asia, según estimaciones de diversos organismos internacionales.
Los debates se prolongaron tres años
Luego de casi tres años de debate, el Consejo Europeo aprobó la medida a comienzos de mes, tras lo cual la propuesta de ley se trasladó al Parlamento Europeo, en Estrasburgo, Francia, que la aprobó con 369 votos en favor, 197 en contra y 106 abstenciones, gracias a una alianza entre conservadores, liberales y euroescépticos y las divisiones del grupo socialista.
Los conservadores votaron en favor de la medida, sobre todo porque va en concordancia con su ideario en esta materia, aunque se aplica con más severidad en países como Francia o Italia, donde inclusive se persigue y se expulsa a ciudadanos de la UE.
El bloque de los verdes y la Izquierda Europea, integrados por formaciones progresistas, votó en contra al sostener que con esta normativa se “traicionan las raíces” de la propia UE y se atenta contra los derechos humanos y las convenciones internacionales en diversas materias, desde el derecho al trabajo hasta los de los infantes.
Pero el bloque que permitió que se aprobara la normativa fue el socialista, que llegó dividido a la votación y con el influyente grupo español en favor de la medida.
El eurodiputado italiano socialista Claudio Fava, que conoce de primera mano los estragos que provocan medidas como esta, calificó la Directiva Retorno de “aberración”, ya que además de permitir la reclusión sin garantías, también se “desampara” a los menores de edad.
Para la francesa Martine Roure es “inaceptable que se permita la deportación de menores sin familia a terceros países con los que no tienen ninguna relación”, mientras que el español de Izquierda Unida Willy Meyer dijo “no reconocerse en esta Europa que pretende deportar a ocho millones de personas recuperando la figura de la detención administrativa”.
Amnistía Internacional manifestó su decepción ante un texto que “no garantiza el retorno de los inmigrantes en condiciones de seguridad y dignidad, además de que sienta un precedente extremadamente malo para otras regiones del mundo, en tanto que SOS Racismo tildó de “vergonzosa la directiva que atenta contra los ideales de libertad y convivencia” en Europa.
En este contexto, más de 150 inmigrantes indocumentado africanos llegaron al archipiélago de las Canarias en tres pequeños botes pesqueros, con lo que ascienden a 262 las personas que llegan a las islas en estas condiciones en los dos días recientes.
miércoles, 18 de junio de 2008
Entrevista a Felipe Calderón

Publicada por el diario El País de España.
Por Javier Moreno
De visita en España, Calderón (1962) repasa la guerra contra los carteles del narcotráfico que lanzó hace 18 meses, poco después de llegar al poder; las relaciones con sus rivales políticos, y explica sus proyectos de reforma.
Calderón recibe a EL PAÍS en una estancia de El Pardo, en Madrid, donde se ha alojado durante su visita oficial a España. Falta apenas una hora para que comiencen a llegar los invitados a la recepción que el presidente mexicano ofrece a los reyes de España. Y mientras los empleados del palacio deambulan atentos a los últimos detalles, la atmósfera no puede contrastar más crudamente con la realidad que describen las respuestas del presidente mexicano, una realidad -la de la guerra contra el narcotráfico- cuyas cifras provocarían un cataclismo en cualquier democracia europea: unos 4.000 muertos en menos de dos años, centenares de policías asesinados, el Ejército movilizado en amplias zonas del país.
El escaso respeto a los derechos humanos es un correlato indeseable y no menor de esta batalla contra los narcotraficantes. Las violaciones a los derechos humanos nunca han escaseado en la historia de México, pero a medida que el país avanza hacia la modernidad, sus coletazos más burdos resultan cada vez menos tolerables para una sociedad crecientemente global, consciente y harta de este anacronismo, herencia de 71 años de dictadura encubierta del PRI. A ningún observador atento le resulta extraño que los protagonistas de las páginas más recientes (y más escandalosas) de esta historia particular de la infamia resulten ser gobernadores del antiguo partido oficial.
El de Puebla, Mario Marín, a cuyo juicio político se negó la Corte Suprema por seis votos a cuatro, ha galvanizado a los activistas proderechos humanos, intelectuales y a la izquierda en general. Policías judiciales, bajo órdenes de Marín, detuvieron ilegalmente en otro Estado (Quintana Roo) a la periodista Lydia Cacho, que en un libro estremecedor había denunciado una red de pornografía y abusos sexuales a menores; la trasladaron a Puebla, donde fue amenazada de muerte y torturada psicológicamente hasta su liberación bajo fianza. La Corte Suprema no encontró motivos suficientes en noviembre pasado para perseguir al gobernador, ni hizo mención en su dictamen a los abusos sexuales a menores, pese a que la comisión investigadora del propio tribunal recogió varios testimonios de víctimas, niñas de 15 años.
El día a día más truculento de México, sin embargo, se escribe con el parte de la guerra a los carteles de la droga en la que se embarcó el entonces recién estrenado presidente, hace ahora 18 meses.
Pregunta. ¿Tenía idea entonces de la magnitud que iba a adquirir el problema?
Respuesta. Cuando llegué a la presidencia, su alcance era ya insostenible. Llegué al quirófano sabiendo que el paciente tenía una dolencia muy grave; pero al abrirlo nos dimos cuenta de que estaba invadido por muchas partes, y había que sanarlo a como diera lugar.
P. ¿Está o ha estado en juego la seguridad del Estado?
R. Si el Estado se define, entre otras cosas, como quien tiene el monopolio de la fuerza, de la ley, incluso la capacidad de recaudación, el crimen organizado empezó a oponer su propia fuerza a la fuerza del Estado, a oponer su propia ley a la ley del Estado, e incluso a recaudar contra la recaudación [oficial].
P. Usted ha asegurado que en México se han llegado a dar situaciones peores que en Colombia, que es un país en el que el Estado prácticamente dejó de existir en amplias zonas durante cierto tiempo.
R. No necesariamente peores. Estamos actuando a tiempo precisamente para evitar una descomposición y una pérdida de dominio territorial como los que llegó a sufrir Colombia en los noventa. Es algo que evitamos en México con los operativos conjuntos: el Ejército, las Fuerzas Armadas, la Marina y la policía para tomar pleno control territorial donde estaba resquebrajado.
P. Declarar una guerra tiene un problema de léxico: se gana o se pierde. ¿México está ganando la suya?
R. México tiene la estrategia correcta y ganará, por supuesto, esta guerra.
P. La estarán ganando, pero ya hay 450 soldados o policías muertos desde que empezó; sólo en la última semana de mayo han sido asesinados cuatro altos cargos policiales, entre ellos el responsable de la policía federal. Son cifras preocupantes.
R. Sí, son preocupantes. Pero advertí desde el principio de mi mandato a todos los mexicanos que ésta sería una batalla larga. Es un problema que se fue acumulando, anidando, tolerando, durante años, quizá décadas, y que tendría, por desgracia, el costo de pérdida de vidas humanas, como desafortunadamente las hemos tenido. Y el hecho de que hayan perdido la vida policías federales, soldados, policías municipales, es precisamente porque estamos enfrentando el problema; no lo estamos eludiendo, como pudo haber ocurrido en el pasado.
P. Para ganar necesita a Estados Unidos. Bush pactó con usted un plan [la iniciativa Mérida] cuya primera entrega se elevaba a 500 millones de dólares; la Cámara de Representantes lo rebajó a 400 millones; luego el Senado la dejó en 350, y ambos, Cámara y Senado, le añadieron condiciones que México debe cumplir, especialmente de respeto a los derechos humanos. ¿Le parece correcto?
R. Ha habido un proceso largo y complejo en el Congreso de Estados Unidos, pero parto del principio: la exigencia de México es que éste es un problema común que de hecho tiene su origen en el consumo del mercado más grande de droga, que es el de Estados Unidos, y que, en consecuencia, tiene una responsabilidad compartida y tiene que ser enfrentado de manera conjunta. Yo le voy a decir que en algunos borradores en la Cámara, y particularmente en el Senado, se habían introducido condiciones o elementos que eran inaceptables. Pero ahora, el lunes mismo de esta semana, se aprobó un documento en términos mucho más aceptables. Espero que se sostenga.
P. Miembros de su equipo han sugerido que México no estaba dispuesto a aceptar según qué condiciones.
R. Así es.
P. ¿Pero ahora sí cree que puede aceptarse?
R. Sí, si se sostiene el documento que fue aprobado esta misma semana en la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
P. Por su parte, su Gobierno se ha comprometido a aportar 7.000 millones en los próximos años: ése es un dinero que le deben aprobar los diputados.
R. Es lo que ya estamos gastando en seguridad.
P. Pero los presupuestos tendrán que aprobarse cada año. El líder de los diputados del PRI, Emilio Gamboa Patrón, ya ha mostrado sus reticencias. ¿Está usted en condiciones de asegurar que ese dinero saldrá aprobado en los presupuestos?
R. Lo que ocurre es que está ya previsto en los presupuestos y seguiremos escalando, independientemente de la iniciativa Mérida , porque necesitamos tener más recursos para la seguridad pública.
P. ¿Puede explicar si hay relación alguna entre la falta de mayoría de su Gobierno, es decir, la necesidad de alcanzar acuerdos con otros partidos, básicamente con el PRI [cuyos diputados lidera precisamente Gamboa Patrón] y la impunidad con que parecen actuar algunos gobernadores de este partido?
R. Hemos hecho un esfuerzo enorme de diálogo y de consenso, y hemos llegado a acuerdos con todas las fuerzas políticas, y con el PRI, ciertamente, pero no sólo con el PRI. Pero aquí voy a ser muy franco: primero, el PAN tiene una mayoría relativa bastante fuerte; contar con más del 40% de los parlamentarios no es trivial.
P. Me refiero a la mayoría absoluta que no tiene...
R. ... mayoría absoluta no la tenemos, pero hemos podido transitar a través de acuerdos. Sí busco el acuerdo y busco la coincidencia a favor del interés nacional; pero siendo específico en la respuesta para su pregunta, no negocio la impunidad de nadie a cambio de gobernar, y mi Gobierno, en el caso de los gobernadores...
P. ... yo diría que los gobernadores de Oaxaca y Puebla han sido los más...
R. ... en todos. En el caso de Puebla, nosotros estuvimos atentos al fallo de la Corte Suprema; y siempre lo dije, antes del fallo y después, que íbamos a acatar la resolución de los ministros del pleno. Y por otra parte, no obstante, el fallo de la Corte, la Procuraduría General de la República a mi cargo siguió las investigaciones y pidió ante un juez la consignación y la prisión, la orden de aprehensión para los [policías] judiciales involucrados. Independientemente de la Corte, nosotros seguimos persiguiendo lo que consideramos que es un caso criminal.
P. Pero desde su moral o ética personal, ¿está usted satisfecho con la resolución de la Corte Suprema en el caso de Lydia Cacho?
R. La consideración de mi Gobierno y de la Procuraduría General de la República es que hay la presencia constitutiva de delitos, y los estamos persiguiendo. Por desgracia, no hemos contado con el respaldo del juez ante quien hemos incoado la causa, pero seguiremos trabajando hasta el límite de los recursos legales del Gobierno federal para exigir justicia. En el caso de Lydia, a quien aprecio personalmente, y en todos los casos que se planteen ante la justicia federal.
P. Pemex entrega al Estado aproximadamente el 62% de sus ingresos totales. ¿Cree usted que una empresa así está en condiciones de asegurar su propio futuro? De hecho, tanto las reservas como la producción de petróleo están cayendo de forma estrepitosa.
R. Con las reformas que he propuesto al Congreso precisamente pretendo fortalecer Pemex desde diversos ámbitos: autonomía financiera y de gestión; transparencia, y consejeros independientes; y ojalá pueda ser aprobada por el Congreso.
P. ¿Cree usted de verdad que con esa reforma Pemex estará en condiciones de evitar situaciones absurdas como, por ejemplo, que el 25% de la gasolina que se consume en México, un gran productor, provenga de Estados Unidos?
R. El 40% de gasolina que consume México proviene del extranjero: España, India, Estados Unidos...; es absurdo. ¿Qué es lo que estoy proponiendo? En lugar de que Pemex tenga que desviar 10.000 millones de dólares, que es lo que cuesta una refinería, del corazón de su negocio, que es producir petróleo y gas, que pueda contratar una empresa que construya la refinería y la opere para Pemex y Pemex simplemente le pagaría el servicio de refinación. Podríamos procesar el crudo maya, que es un crudo muy pesado, difícil de procesar, garantizaríamos el abasto nacional, produciríamos combustibles más limpios, crearíamos más empleo en México y fortaleceríamos la financiación de Pemex. Entonces la respuesta categórica es sí.
P. ¿Y está igual de seguro de que el Congreso le va a aprobar esa reforma? Lo digo porque algo está fallando en la discusión. De hecho, usted ha declarado alguna vez, y cito: "Si la lógica imperara, la reforma ya habría sido aprobada hace tiempo". Tal vez ahí está funcionando alguna otra lógica.
R. En política concurren muchos elementos, entre otros la política misma: la política en este sentido, que es la disputa, la búsqueda por espacio y poder entre quienes toman decisiones en el Congreso.
P. En cualquier caso, Pemex parece formar parte de un cierto doble discurso en México en general, pero también suyo en particular: usted, por una parte, acusa a Estados Unidos de ir en contra de la apertura creciente del mundo actual al erigir un muro en la frontera, pero México mantiene cerrados o con fuertes trabas a las empresas extranjeras unos sectores -energía, petróleo, pero también medios de comunicación o telecomunicaciones- que asimismo suponen mantener una cierta cultura nacionalista y proteccionista en un mundo que efectivamente está cada vez más abierto. ¿No supone eso una contradicción, un doble discurso?
R. No, porque yo estoy en favor de la apertura y de la competencia. La verdad es que a mí no me parece una contradicción. Al contrario: busco que México sea una economía competitiva, generadora de empleo y soy alguien que impulsa decididamente la competencia y la inversión.
P. Barack Obama amenaza con suspender el TLC para exigir más protección a los trabajadores y al medio ambiente en México si gana las elecciones. ¿Le preocupa esta deriva proteccionista de Estados Unidos?
R. Sí. El neoproteccionismo que impera en los discursos, por lo menos de la política norteamericana, es una seria amenaza, no sólo para países como México, que una buena actividad de nuestra economía depende del comercio con Estados Unidos, sino que es una seria amenaza para Estados Unidos mismo
P. La política en América Latina parece gravitar entre dos polos: por una parte una socialdemocracia, digamos que con visión de mercado, representada por Chile o Brasil, frente a una izquierda nacionalista y autoritaria, de regreso al pasado, representada por Venezuela. En ese mapa, ¿dónde y cómo encaja México y su actual Gobierno del PAN [conservador]?
R. Precisamente lo que yo insistí ayer [por el miércoles, en un discurso pronunciado] en las Cortes [españolas] fue que el dilema de América Latina no es tanto entre izquierda o derecha, porque efectivamente, hay gobiernos teóricamente de izquierda que toman medidas moldeadas a favor del mercado y la inversión, como pueden ser Chile o Brasil, y hay gobiernos que teóricamente son de derechas, que toman medidas de un fuerte compromiso social, como puede ser el propio Gobierno de Uribe o de El Salvador. Yo no me considero un político de derechas. Alguna vez, en alguna entrevista que tuve la fortuna de tener con EL PAÍS hace más de una década, ya me asumí como un político de centro.
P. Alguna vez ha declarado incluso que iba a superar a Andrés Manuel López Obrador por la izquierda.
R. Efectivamente, lo estamos haciendo, porque tenemos una política social muy sólida y sin precedentes: por ejemplo, el seguro médico para una nueva generación, que impulsé, significa que todo niño mexicano tenga garantizado un seguro médico para ellos y su familia de por vida. México tendrá cobertura universal de salud. Y eso no es una bandera de izquierdas, es simplemente una responsabilidad humana y social a la cual siempre me he sentido comprometido.
P. Ese proyecto suyo como presidente, ¿no le supone ningún conflicto con su partido, que históricamente ha sido muy conservador, de fuerte raigambre católica y contrario por instinto a muchos derechos ya asentados o que comienzan a asentarse en Occidente, como el aborto, los anticonceptivos o el matrimonio homosexual?
R. Concretamente, refiriéndome al tema social, siempre he tenido un sólido compromiso con la justicia, desde siempre, y ahora como presidente lo estoy llevando a plenitud. Pero vuelvo a mi tema: el dilema que he planteado en las Cortes, en América Latina, no es entonces entre izquierda o derecha, la disputa es entre pasado y futuro, entre el pasado en términos económicos, con economías cerradas, centralizadas, o bien con mercado, competencia e inversión. El pasado en términos políticos son autoritarismos o personalismos, o el futuro, que es democracia y respeto a los derechos humanos.
P. ¿Cómo ve las elecciones legislativas del año que viene?
R. Competidas. Los resultados hablan de las estrategias, ¿no? El PRD se ha desplomado en las preferencias electorales en todo el país.
P. ¿Y cree que el PAN tiene posibilidades de lograr la mayoría?
R. Hay posibilidades, pero eso le toca elegir a los electores. Pase lo que pase, seguiré siendo un presidente que convoque al diálogo y seguiré impulsando cambios para México, reformas que ni siquiera se habían intentado en más de una década.
Declaración de fe y sobre todo AMOR A MÉXICO
Mi amiga Claudia Corral me exhorto a ver "De la Sumisión a la Participación Ciudadana", un discurso de la académica y periodista mexicana Denise Dresser en el pasado Encuentro Empresarial Coparmex Cd. Juárez el 12 de Octubre del 2007.
La doctora Dresser nos habla de los males y maldiciones que sufre México, incluyendo la mala educación, el petroleo y la migración. Las estadísticas que presenta provocan e incitan al cambio.
Participación, acción, educación, merito, desarrollo, dinamismo, coraje moral, declaración de fe y sobretodo AMOR A MÉXICO. Estas son las palabras que generaran ese cambio.
Yo también los exhorto a que con una mente abierta vean o escuchen el discurso. Los invito también a la reflexión: como desde Noruega podemos participar en ese cambio? que podemos aprender de Noruega, que también tiene esa maldición del petroleo?
Videogalería
México vs. EUA (Eliminatoria al Mundial 2010)
Resumen del dramático partido contra los gringos jugado el 12 de agosto en el Estadio Azteca, en el que México se jugaba la vida ...
Noruega vs. Escocia (Eliminatoria al Mundial 2010)
Ese mismo día, también Noruega se jugó su última carta para manterner sus posibilidades vivas para asistir a Sudáfrica.
