
Me abrasó la fiebre del bicentenario y quise dedicarle un texto. También pensé en el centenario. De niño me gustaba estrellar huevos de harina en cabezas ajenas con apariencia de pambazo, mientras sones jarochos y mariachis amenizaban el Zócalo. El desfile deportivo nunca tuvo sentido alguno para mí. Aparte de esas imágenes banales, no se me ocurrió nada.
Los héroes que nos dieron patria no acudieron a mi encuentro, el cielo estrellado de Oslo me remitió al manto de Guadalupe. Pensé en la Villa, en los feligreses de rodillas ensangrentadas, en las playeras de Alex Lora y en Tizoc, la película de Ismael Rodríguez donde Pedro Infante confunde a María Félix con la Vírgen María.
De fondo tengo a Porter, Espiral, son de Guadalajara y mencionan a Tijuana en la canción. México duele mucho últimamente. El coro dice "y empiezo a pensar, y empiezo a pensar/ sin ti ya no hay más, sin ti ya no hay más", suenan a Interpol en español; me encabrona que me pegue. También odio haber abandonado la biografía de Villa narrada por Paco Ignacio Taibo II. Dice que dicen que cuando nació Doroteo Arango, hubo diluvio.
Creo que mi incapacidad de escribir un texto dedicado a los aniversarios, se debe a la nostalgia. Algo traigo por dentro que me marca el fin de un ciclo, aunque no necesariamente el inicio de otro. Osledad ha sido un punto de fuga, un refugio, una manera de entender y expresar la vida lejos de México sin dejar de llevarlo muy dentro y a cada suspiro.
Hoy veo que ya no tengo más que ofrecer en este espacio. Me doy la impresión de ser un necio repetitivo que insaciablemente busca expresar tragedias sin conocerlas. El resultado es patético. Tal vez sea el cielo estrellado de esta noche tan pasiva como liviana, o la caida de las hojas que introducen al otoño, pero lo desmotivado me sugirió agradecer a quienes hace un par de inviernos iniciaron este proyecto después de un brindis de año nuevo. También agradezco a quienes se han tomado el tiempo de visitar los textos, de dejar un comentario y de aportar imágenes o ilustraciones aún sin tener conocimiento de ello.
En el mes patrio, Osledad. Gracias por el fuego.
miércoles 15 de septiembre de 2010
Epílogo
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consummatum est
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3 comentarios:
nooooooooooo!
espero q t lo repienses
Tal vez la falta de inspiracion se deba a que en Mexico no hay mucho por que festejar. Yo tambien he intentado hacer algo representativo pero que? Estoy cansado de las guerras y la politica, de la sangre y la miseria. Tal vez es el momento de empezar un nuevo ciclo, el de la tranformacion, el de la creacion de un Mexico nuevo. Este espacio puede servir para esto. Unir a la banda, al pueblo. Empezar a hacer algo verdaderamente creativo por nuestro pais. Tal vez es el tiempo de una nueva revolucion, pero sin armas, sin sangre y sufrimiento, desde las mentes y en los corazones. Dejemos de perder el tiempo en vanalidades y si realmente amamos tanto como presumimos a nuestro pais, no solo para impresionar a las noruegas, hagamos algo verdaderamente creador. Y si en tu mente comienzan los argumentos de que no tengo tiempo, que el problema es muy grande, y bla, bla, bla Entonces no es amor incondicional y de mexicanos solo tenemos el pasaporte. Seamos responsables, tomemos accion. Tomemos la luz.
Este es un llamado a una organizacion creativa por nuestro pais. Yo estoy puesto.
Aunque estoy convencido de que no hay nada que celebrar, para los que lo hagan, les deseo e la pasen muy chido.
Saludos cosmicos.
Un abrazo fuerte, y espero que sea solo eso, un espasmo mental de otoño-invierno.
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